Si tuviera que resumir todo en una sola palabra sería: ANÁLISIS.
Muchas veces como escritor te encuentras con uno de los problemas más típicos, la canción no quedó tan buena.
Y esto es algo que se puede evitar, pero no siempre, y eso ESTÁ PERFECTO, descansar, distraerme a propósito en medio de alguna sesión de composición muchas veces ha sido beneficioso para el producto final, no por la mera distracción, sino por la frescura con la que se puede afrontar esta pared.
Pongamos un ejemplo, digamos que te encuentras en una competencia, consiste en conducir un coche y llevarte por delante un contenedor lleno de basura que se encuentra a 150 metros de distancia, tu coche es eléctrico y puede pasar de 0-100 en 5 segundos, te inspiras, sales a toda marcha y estrellas el contenedor pero a pesar de que se ha movido, no logras el objetivo de retirarlo de la pista y en lugar de volver a la salida para tener mas carrera, decides pegar el coche contra el contenedor e intentar moverlo.
Pues lo mismo pasa en la composición, por el bien de la canción del tema, por muy inspirado que me encuentre decido distraerme unos minutos antes de estropear la canción con letras vacías y sin ritmo, es más, si tengo que dejarla para otro día la dejo y sigo con otros proyectos.
Suelo pensar que haga lo que haga esta bien, que soy el mejor gracias a mi experiencia, pero tampoco me molesta si no me sale como quería o si siento que no estuve a la altura de la pista, sé que siempre puedo analizar lo que hice bien, lo que hice mal y lo que se puede mejorar, y ese análisis, de reconocer mis propios errores y mis propias victorias, se ha encargado de asegurarme que la próxima vez que escriba sea mejor que la anterior.